
Para qué hablar

Es sabido que los relatores de fútbol son depositarios o algo por el estilo de la summa de conocimientos, una verdad innegable que se verifica hasta en territorio gaucho. Así que pocos osan poner en duda verdades que se transmiten como dogma, ya sea en consultoría electoral, tratados de ciencia política, epidemiología, tecnología aeroespacial, origami, mecánica cuántica, sociobiología y cortado de higos. El ser en cuanto tal.
A contraviento, el investigador del CONICET Rodrigo Quiroga acometió este comienzo de semana sobre la sabiduría del conductor televisivo Martín Souto, quien habitualmente se desempeña en la señal TyC Sports, divulgando sus conocimientos. El hecho es que el científico no se anduvo con vueltas y sin vueltas aconsejó: “Martín si estás tan seguro de que todo lo que rodea a coronavirus es una gran conspiración, te invito cordialmente a acercarte cómo voluntario para realizar hisopados de sospechosos sin material protectivo. De lo contrario, te invito a no difundir pelotudeces. Un abrazo grande”!
Tal recomendación surgió luego que Souto, en una variante a lo René Descartes de aquel “cogito ergo sum”, de alguna manera reflexionó en Twitter: “No comparto la existencia de discursos únicos. En nada”. Sin temor al riesgo de ser cuestionado por la excesiva autorreferencialidad pontificó: “Considero que se crece en el disenso. En el intercambio de ideas. Y no “siguiendo” a un “líder”. Sea quien sea”.
Acto seguido, el relator le puso el cuerpo a un material e invitó “a mirar este momento desde otra perspectiva diferente a la tuya, quizás” y compartió un artículo de los tantos que andan circulando por ahí, los que sirven de basamento –o excusa- a posturas como las de Donald Trump o el mandatario carioca Jair Bolsonaro.
NdR, 19 de mayo de 2020.  
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