El último en nieve de primavera

Este miércoles nos toca anticiparnos a la gran concentración del rock nacional, en una víspera de la primavera. La de 1997, para ser más exactos, con Soda Stereo pisando el estadio de River y dejando una herencia sonora deliciosa. A continuación, los detalles de aquel disco en vivo que se llamó “El último concierto”.
Hace 38 minutos PLACERES AUDITIVOS


#NoTanUltimo

M.R.

De acuerdo a nuestro caprichoso sentido de la existencia del rock nacional, diremos que “El último concierto”, disco doble en vivo de Soda Stereo, fue una suerte de homenaje a este movimiento. En contraposición a lo que por esos años, según cabe recordar, el conjunto esquivaba ciertas críticas no menos amañadas en cuanto a su visión hacia el exterior de esta opción artística.

Lo cierto es que Soda, desde sus inicios, se caracterizó por tamizar las raíces del rock cantado en español [NdR: en 1996 había quedado expuesto en el cover magistral de “Génesis”, de Vox Dei, en el no plugged para MTV) y lo proveniente del resto del globo terráqueo. Cabe recordar las anécdotas del propio Cerati y Zeta Bosio disfrutando de algunos conciertos de Los Violadores, a comienzos de los 80.

Lo cual convivía, a la par de las escuchas de los discos de The Police, una de las principales influencias de la banda. Pero lo del disco doble en vivo de 1997 lo asumimos como el gran homenaje a los 30 años del rock nacional, si adherimos a la tesis de NdR acerca del inicio de este movimiento [NdR: Ver artículo ].

Gran parte del material corresponde al concierto del 20 de septiembre de 1997, en el estadio de River Plate. En aquella víspera de primavera -antesala de los 30 años del rock argentino- el trío reunió a más de 65 mil personas en el gallinero y ahí fue donde Gustavo Cerati pronunció aquel célebre “Gracias…totales!”.

Por aquel entonces, Soda completaba su gira despedida culminando en River Plate, luego de conciertos no menos épicos el 13 de septiembre en el Estadio Nacional de Chile, así como en el Poliedro de Caracas (Venezuela) y el Palacio de los Deportes (México). Con excepción de la versión en vivo de la estupenda “Claroscuro”, cuyas tomas fueron extraídas de la gira estadounidense para promocionar “Sueño Stereo”, el álbum de 1995.

El procesamiento de los registros tomó un par de meses más al trabajo realizado por el ingeniero Eduardo Bergallo, a quien el propio Cerati acompañó en toda esta labor. Así, la mezcla finalmente se concretó con el especialista en sonido y el violero /cantante en las consolas de los estudios El Pie, propiedad de Alejandro Lerner hasta su cierre en 2022 [NdR: vituperios al margen].

Así, “El último concierto” se editaría por el sello BMG-Ariola el 16 de diciembre de 1997, aunque la fecha de grabación es dato que no debemos perder de vista en este trabajo que había sido pensado como una especie de cierre. No sólo para una etapa de uno de los grupos más vendedores del país y embajador musical en Latinoamérica, sino también el aporte de Soda al rock nacional.

Por lo que la sociedad Cerati/Bossio/Charlie Alberti se disolvía, en función de las diferencias artísticas entre los integrantes. Pero dejaba este legado, a través de un disco doble en vivo y una versión en DVD de aquellos conciertos que hasta tenía una suerte de tercer lado y, por ello, llevaba el rótulo “El último concierto C”.

El DVD contenía dos canciones (“Juego de Seducción” y “Sobredosis de TV”) que no integraban los CD, pero sin “Claroscuro” (en vivo). En tanto, apareció una versión limitada del DVD que contenía un CD extra, con una recopilación del concierto, omitiendo muchas canciones de los CD originales, pero manteniendo las dos canciones exclusivas del DVD.

Además de Alberti/Bossio/Cerati, en la gira de seis fechas aparecieron invitados notables como Tweety González, en teclados y programación; los habituales colaboradores del grupo La Portuaria: Alejandro Terán, en saxo tenor, viola, guitarra y percusión, y Axel Krygier, encargado de la flauta traversa, saxo barítono, teclados y percusión.

A quienes se les sumaron Andrea Álvarez, quien aportó percusión en la canción “Lo que sangra (La cúpula)”; el hermano de la vida de Gustavo, Richard Coleman, quien metió su guitarra cósmica en “Sobredosis de TV”. También, fabian Von Quintiero, en teclados para “Persiana americana”, y además Daniel Sais, a cargo de los teclados en “Corazón delator”.

En su momento, “El último concierto“ se pensó como el gran adiós del trío, por eso aquel 20 de septiembre en River el conjunto tocó por 3 horas ante el estadio colmado. Al día de hoy, es un buen termómetro para detectar dónde andaban los Soda musicalmente aquella primavera del 97. Para luego compararla con la de 10 años más tarde, en el final final de la gira y disco “Me verás volver”, cuando se cumplían 40 años del inicio del rock argie.

Después de esto nadie podrá decir que escasea música, ya fuere ligera, pop, o rock en los ritmos más variados. Letras buenísimas, acordes que parecen estallar en cuanto a inspiración y una de las voces más potentes en la historia musical criolla. Nadie podrá decir que no se le dio suficiente.

Escuchá Soda Stereo en NdRRadio Vintage.


NdR, 16 de septiembre de 2026.

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