El 90125 del rock british de exportación

El año 1983 tuvo un cierre espectacular, por parte de una banda que en la década anterior había tenido sus picos de creatividad. El 7 de noviembre de aquel año, Yes dejaba atrás el rock sinfónico y se metía de lleno en el sonido ochentero. Lo cual exige un repaso a su álbum ´90125´ que iniciamos en las siguientes líneas.
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#BritanicosConquista

M.R.

La reconversión del rock progresivo -sinfónico- en rock orientado hacia los adultos fue una de las apuestas más ambiciosas de la década del 80. Y ´90125´ uno de sus álbumes más emblemáticos, con el regreso de un Yes remozado, con una propuesta novedosa que los trajo hasta el Cono sur.

La fecha clave fue el 7 de noviembre de 1983, cuando la discográfica Atco Records decidió sacar el nuevo disco del conjunto británico. El que venía de un impasse iniciado en 1980, luego del disco “Drama” que había marcado la partida del guitarrista Steve Howe (tentado por John Kalodner del sello Geffen para integrar el grupo champagne Asia).

Aunque el puesto en las seis cuerdas fue ocupado por el sudafricano Trevor Rabin, nuevo hallazgo de los músicos y apuesta certera para reconvertir el pasado sinfónico del grupo en una propuesta AOR (Adult Oriented rock). Y el nuevo integrante, además de su habilidad en la viola también tenía ideas muy buenas a nivel compositivo.

En gran medida, la canción de autoría de Rabin “Owner of a lonely heart” fue el caballito de batalla con el que Yes volvió al ruedo. Es decir, a los primeros puestos en los rankings internacionales, a las monumentales giras por Europa y Estados Unidos y hasta un desembarco en la primera edición del festival Rock in Rio 85 (el que de sopadita los trajo hasta Buenos Aires para un concierto en febrero de aquel año en el estadio de Vélez).

Aquella gira, la ´90125 Tour´ fue un completo éxito para el ya mencionado debutante Rabin, como para Chris Squire (bajo), Jon Anderson (Voz), Tony Kaye (teclados) y Alan White (batería). El nombre del álbum se definió a partir del número de catálogo que le asignó la discográfica Atco Records y que al quinteto le pareció adecuada por la nueva orientación AOR de su música.

Desde la portada, “diseñada por Garry Mouat, la obra presenta formas geométricas minimalistas y audaces, con un marcado contraste de color, que refleja la producción optimizada del álbum y sus pistas concisas y orientadas al pop”, resumió este fin de semana el crítico Eric Alper. “A diferencia de los diseños intrincados y orgánicos de los primeros álbumes de Yes, obra de Roger Dean, la portada de 90125 refleja la precisión y claridad de la música”, destacó.

Además, Alper detalló que “Owner of a lonely heart” -compuesta en 1979 por Rabin- no había convencido demasiado a la discográfica, debido a su estilo demasiado estadounidense. Sin embargo, el productor Trevor Horn se plantó en sus trece e insistió con la canción, al verle mucho potencial, y luego le incorporó un sampleado de “Kool is back” de la banda Funk Inc.

Por su parte, la canción “Leave it” como segundo simple del disco, en realidad fue otra que casi queda afuera. En plena grabación de la canción, un ingeniero de sonido metió mal el dedo en una tecla y eliminó por error lo que se había grabado, Fue entonces cuando Rabin tuvo que pasar varios días más arreglando las voces con un Synclavier, previo a la grabación una vez más de la canción completa. De hecho, “sus complejas armonías vocales siguen siendo uno de los puntos fuertes de 90125”, remarcó Alper.

Otra de las anécdotas del ´90125´ fue la inclusión del tecladista de Roxy Music, Eddie Jobson. El músico se unió a Yes en el 83 e incluso apareció en el video de “Owner of a lonely heart”. Pero fue por un breve tiempo, pues Tony Kaye se reincorporó justo antes de iniciar la gira, por lo que Jobson tuvo que dejar el puesto.

Sin dudas, el álbum marcó una ruptura con la tradición musical que Yes supo cultivar a fines de los años 60 y durante toda la década del 70. Con esta nueva dirección, a partir de “90125Q” los Yes aportaron bastante a la escena música y a los sonidos de los años 80. Con otra canción de Trevor, “Love Will find a way”, en el 87, reforzarían este rumbo, pero eso ya es otra historia. 


NdR, 7 de noviembre de 2026.