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El Ejecutivo nacional comenzó el mes con restricciones a la compra de dólares, la obligatoriedad de liquidar divisas a exportadores y la posibilidad de cancelar deudas impositivas con títulos públicos. Contra la presunción que el macrismo intenta calmar a los mercados durante esta semana, esta nueva versión del “cepo” ofrece una idea sobre el momento de emergencia que ahora ya tiene el certificado correspondiente.
Este domingo, el economista Claudio Lozano evaluó que “el gobierno está haciendo tarde lo que debió haber hecho hace tiempo, como le veníamos diciendo”, le dijo esta tarde a Crónica TV. “Habrá que ver cuál es la letra fina que el Banco Central establece”, adelantó el especialista en relación a este DNU que comenzará a ponerse en práctica a partir de este primer día hábil de septiembre.
En líneas generales, la resolución se fundamentó esta medida en “los recientes acontecimientos económico-financieros, de público conocimiento”. Y aunque parezca increíble, reiteró la excusa relativa a una supuesta “incertidumbre generada en el marco del proceso eleccionario en curso”.
Entre las cláusulas dispositivas, fijó como exigencia un tope de u$s 10.000 mensuales a las personas físicas que operen en el mercado cambiario. Es decir, implicó la reinstalación de un “cepo” del que tanto renegó el macrismo en estos tres años y medio de gestión. Incluso, estipuló que las transferencias de divisas hacia el exterior requerirán previamente una autorización.
NdeR, 1 de septiembre de 2019.











