


Después del Milagro

La copa medio vacía

Asunto de fe en el futuro

Metida de pùa y de pata

Cavilaciones en violeta

Avistajes en el calendario violeta

Gillan sobre Robert Plant

11-S: panorama educativo

Dos de regalo


Por: Estanislao Mendieta (*)
El Colegio 11 de Septiembre ubicado en barrio Santa Ana II, entre un gran repertorio de herramientas que ayudan al aprendizaje del alumnado, hay un elemento en particular que, extrañamente, la gestión anterior del Ministerio de Educación no haya puesto el ojo. Las cámaras de seguridad en las aulas.
¿Es necesario invadir la privacidad, violando las leyes, para poder transmitir los valores del colegio a los alumnos? Personalmente creo que no, ya que este tipo de accionar demuestra cada vez mas la decadencia en la que se encuentra la educación Salteña. No hay padres capaces de transmitir valores correctos y los colegios no son capaces de dominar la situación, y esto lo único que provoca es empeorar la educación.
Durante su año de “estreno”, el uso de las cámaras en las aulas su uso fue prácticamente nulo, ya que nunca fue necesario implementar esta medida, y menos hacerla en las aulas, ya que en los pasillos su uso es entendible, más apreciando el hecho que durante el transcurso del ciclo lectivo 2019 ocurrió durante un fin de semana, el robo a una oficina de preceptoría en el cual se hurtó parte de la recaudación de la cooperadora y chombas.
Podríamos decir que estas cámaras más que ayudar, se utilizaron como instrumento de amenaza para evitar hechos que en las aulas no ocurren. De esta forma se trata de mantener la imagen de “colegio perfecto”, cuando puertas adentro hay demasiadas cosas que explicar frente al Ministerio de Educación sobre las polémicas decisiones tomadas por la dirección
(*) Egresado colegio 11 de Septiembre.
NdeR, 7 de enero de 2020.











